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Nuestras respuestas
Cada neumático opone una resistencia a la rodadura que varía en función de su tamaño y, en particular, del perfil del dibujo y el ancho de la banda de rodadura. Cuando un neumático está desinflado, la reducción de la presión provoca un efecto de compresión que «aplasta» el neumático contra la calzada, aumentando así la superficie en contacto con el suelo; al que igual que ocurriría si aplastásemos un balón contra una superficie. Esta mayor superficie de contacto requiere más energía para el desplazamiento, lo que hace trabajar más a la mecánica y provoca un mayor consumo, que puede suponer hasta un 20 % más.
En Eurorepar Car Service, existen neumáticos «verdes», con una menor resistencia a la rodadura y un dibujo específico.
Existe un método para arrancar el motor, sin embargo, solo funciona en los vehículos equipados con caja mecánica. Gire la llave en el contacto hasta la posición «ON», y a continuación, introduzca la segunda o la tercera marcha. Permanezca al volante y accionando el embrague. Una tercera persona deberá empujar el vehículo, en una vía plana, segura y despejada. Cuando el vehículo alcance los 10 km/h, suelte el pedal de embrague: el motor deberá lanzarse sin ayuda del motor de arranque. Este es un método que únicamente debería utilizarse en caso de reparación urgente.
Son síntomas que evidencian el deterioro del catalizador o de una sonda lambda. La sonda lambda es un captador, fijado en la línea de escape, que permite enviar una señal al motor para que este regule la mezcla de aire/gasolina de manera óptima. Cuando la sonda lambda está dañada o desgastada, la señal es errónea: el vehículo entra en «modo degradado» y es muy probable que no pueda superar los 50 km/h. La otra causa posible del encendido del testigo es el catalizador. En caso de estar dañado, no podrá transformar las sustancias contaminantes que contienen los gases de escape en sustancias menos nocivas: la sonda lambda puede enviar una señal de alerta al motor, que entrará asimismo en modo degradado. La única solución es sustituir las piezas defectuosas lo antes posible.
La superficie total de contacto de los 4 neumáticos con el suelo apenas es mayor que la de un par de zapatos; ello justifica la importancia de una banda de rodadura y un dibujo en buen estado. Sin embargo, a veces, esto no basta para preservar una adherencia óptima en condiciones invernales, en particular, con lluvia, barro o nieve.
En Eurorepar Car Service, existe una gama completa de neumáticos de invierno o «M+S» fabricados en un material más blando y dotados de un dibujo con un perfil más «adherente», que mejora considerablemente la motricidad sobre nieve y firme mojado. Es posible circular todo el año con este tipo de neumáticos. No obstante, al llevar goma blanda, se desgastan más rápido sobre una calzada seca.
Puede tratarse de varios problemas, aislados o relacionados. En primer lugar, la causa puede ser el desgaste de las pastillas de freno. Esto significa que su grosor ya no garantiza una frenada eficaz. Es momento de sustituirlas. Otra posibilidad es que el nivel de líquido hidráulico sea demasiado bajo. En tal caso, no espere más para llevar el vehículo a un taller profesional y realizar la revisión del sistema lo antes posible. Se debe tener en cuenta que, con el tiempo, el líquido hidráulico de frenos se carga de humedad y pierde su eficacia. Debe sustituirse al menos cada 2 años o cada 60.000 km, según las recomendaciones del fabricante.
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Cada neumático opone una resistencia a la rodadura que varía en función de su tamaño y, en particular, del perfil del dibujo y el ancho de la banda de rodadura. Cuando un neumático está desinflado, la reducción de la presión provoca un efecto de compresión que «aplasta» el neumático contra la calzada, aumentando así la superficie en contacto con el suelo; al que igual que ocurriría si aplastásemos un balón contra una superficie. Esta mayor superficie de contacto requiere más energía para el desplazamiento, lo que hace trabajar más a la mecánica y provoca un mayor consumo, que puede suponer hasta un 20 % más.
En Eurorepar Car Service, existen neumáticos «verdes», con una menor resistencia a la rodadura y un dibujo específico.
Existe un método para arrancar el motor, sin embargo, solo funciona en los vehículos equipados con caja mecánica. Gire la llave en el contacto hasta la posición «ON», y a continuación, introduzca la segunda o la tercera marcha. Permanezca al volante y accionando el embrague. Una tercera persona deberá empujar el vehículo, en una vía plana, segura y despejada. Cuando el vehículo alcance los 10 km/h, suelte el pedal de embrague: el motor deberá lanzarse sin ayuda del motor de arranque. Este es un método que únicamente debería utilizarse en caso de reparación urgente.
Son síntomas que evidencian el deterioro del catalizador o de una sonda lambda. La sonda lambda es un captador, fijado en la línea de escape, que permite enviar una señal al motor para que este regule la mezcla de aire/gasolina de manera óptima. Cuando la sonda lambda está dañada o desgastada, la señal es errónea: el vehículo entra en «modo degradado» y es muy probable que no pueda superar los 50 km/h. La otra causa posible del encendido del testigo es el catalizador. En caso de estar dañado, no podrá transformar las sustancias contaminantes que contienen los gases de escape en sustancias menos nocivas: la sonda lambda puede enviar una señal de alerta al motor, que entrará asimismo en modo degradado. La única solución es sustituir las piezas defectuosas lo antes posible.
La superficie total de contacto de los 4 neumáticos con el suelo apenas es mayor que la de un par de zapatos; ello justifica la importancia de una banda de rodadura y un dibujo en buen estado. Sin embargo, a veces, esto no basta para preservar una adherencia óptima en condiciones invernales, en particular, con lluvia, barro o nieve.
En Eurorepar Car Service, existe una gama completa de neumáticos de invierno o «M+S» fabricados en un material más blando y dotados de un dibujo con un perfil más «adherente», que mejora considerablemente la motricidad sobre nieve y firme mojado. Es posible circular todo el año con este tipo de neumáticos. No obstante, al llevar goma blanda, se desgastan más rápido sobre una calzada seca.
Puede tratarse de varios problemas, aislados o relacionados. En primer lugar, la causa puede ser el desgaste de las pastillas de freno. Esto significa que su grosor ya no garantiza una frenada eficaz. Es momento de sustituirlas. Otra posibilidad es que el nivel de líquido hidráulico sea demasiado bajo. En tal caso, no espere más para llevar el vehículo a un taller profesional y realizar la revisión del sistema lo antes posible. Se debe tener en cuenta que, con el tiempo, el líquido hidráulico de frenos se carga de humedad y pierde su eficacia. Debe sustituirse al menos cada 2 años o cada 60.000 km, según las recomendaciones del fabricante.