Climatización
Un elemento de confort y seguridad tanto en invierno como en verano

Al igual que un refrigerador, el sistema de aire climatizado funciona gracias a un gas frigorígeno que se envía a un circuito a través de un compresor, lo que permite refrigerar el aire ambiental y evacuar el calor. Hasta ahí llega la comparación, ya que la climatización de un automóvil es un sistema complejo que necesita un control regular. Para preservar un funcionamiento óptimo del sistema, también debe controlar otros elementos, como el compresor, el condensador, la botella deshidratante, el manorreductor, el evaporador, el impulsor o el filtro.
Al contrario de lo que muchos creen, la climatización es un elemento de confort pero también de seguridad, ¡incluso en invierno! Durante la estación fría, permite calentar y secar el aire del habitáculo y, de este modo, eliminar el vaho rápidamente. Cuando las temperaturas aumentan y dejan de ser agradables, la climatización permite refrescar el aire ambiental sin reducir el confort de los pasajeros. Algunos sistemas de regulación automática permiten mantener una temperatura constante, independientemente de las variaciones de la temperatura exterior. El sistema de climatización también filtra las impurezas, el polvo y el polen, tanto en verano como en invierno.
Consejos
Para aumentar la vida útil de los componentes del sistema de climatización, póngala en funcionamiento durante 15 minutos al menos una vez cada dos semanas, tanto en verano como en invierno.
El filtro de habitáculo se llena de polvo, polen e impurezas procedentes del exterior. Cámbielo al menos una vez al año.
La botella deshidratante, componente esencial del sistema de climatización, filtra las impurezas y absorbe la humedad contenida en el aire del habitáculo. Debe sustituirse como mínimo cada 4 años.
Controle con regularidad el estado de la correa de arrastre del compresor de climatización, si su vehículo dispone de ella, ya que una correa mal tensada o deteriorada podría romperse y averiar el sistema.
Utilice regularmente algún producto que purifique el aire del habitáculo para eliminar las bacterias, los microbios y los posibles malos olores procedentes del circuito de climatización.
En caso de altas temperaturas, si el vehículo ha estado estacionado a pleno sol, abra unos instantes todas las puertas para evacuar el aire recalentado. A continuación, encienda la climatización con las ventanillas cerradas.